Entradas desordenadas:

Facebook no facilita la posibilidad de rescatar entradas antiguas con comodidad, así que el desorden cronológico con que se suceden en este blog se debe a ello. Sólo con tiempo y paciencia se puede ir cada vez más atrás localizando reflexiones y pensamientos dignos de ser recuperados; la búsqueda resulta muy cansadora. Este blog hace una selección de la participación de Brigantinus desde su inicio.

lunes, 21 de marzo de 2016

Enseñando "solo" en catalán

16.12.2012

[Carlos Brigantinus Barbatus comentó la publicación de Jose Javier Villalba Alameda.]

Antes de que alguien se sienta tocado en sus partes más íntimas... por favor, que se acuerde que este grupo se llama "Destripando ideas"

¿Y los más ricos? [de la sociedad catalana] A estos ya les va bien el catalán para hablar en la intimidad, o en los actos oficiales; el español para hablarlo dónde lo necesiten, y el inglés para hablarlo en todo el mundo. Esos sí que no tienen el menor problema.

¿Y que pasaría con la clase media? Que los que quisieran ya se espabilarían con escuelas privadas y otros medios. De la misma manera que ahora se mueven para que sus retoños aprendan inglés todo lo más pronto posible.

Analicemos las cosas con calma... sin exabruptos ni saltos histéricos (o de alta emotividad). ¿Qué pasaría con los más pobres de estas regiones? Que aprenderían la lengua que más les servirá para su primer empleo, y que si aprenden además el español lo harán con más garbo e interés, y no como ahora desganadamente y hablándolo (y escribiéndolo) cada vez peor.

Dado que el nombre de este grupo es "Destripando ideas" (y no es un nombre casual), me atrevo a poner en cuestión algunas "verdades" que no son más que supuestos (eso sí, todo lo legítimos que deseemos). 

¿Por qué no se puede en Cataluña enseñar todo en catalán -en la escuela pública-? ¿O en Euzkadi todo en vasco? ¿Qué problema habría? Desde el punto de vista de los parlantes del español la diferencia sería tan mínima que sólo con un microscopio se detectaría. 

La lengua española no sentiría ni la menor vibración sísmica (al igual que cuando sube o bajan las personas de un paquebote). Además el "español" ni siquiera es, ahora, español, así que a efectos lingüisticos la desaparición de toda España (pongamos por caso que, de pronto, todos los españoles se pasen al esperanto) no ocasionaría grandes consecuencias en el desarrollo ascendente del español, que depende, hoy por hoy, más de lo que pasa en USA que de lo pasa en Iberia. 

Y por otro lado tendríamos a los catalanes (y a los vascos y hasta a los gallegos) contentísimos. Y también... los que aprenden el español desde su más tierna infancia, ya que podrían poner muchas academias de "español" en estas tierras y se forrarían como nunca.

Lo más me fastidia del nacionalismo (catalán, español o nipón) es que cualquier crítica que se haga a su política, en cualquier orden (pedagógico, municipal, cultural o sociológico) no es una crítica cualquiera, y por lo tanto debería ser valorada por sus razones y por los hechos en que se basa, sino que se convierte en una crítica a una entidad abstracta y altamente emotiva: ¡La patria! ¡La nación! ¡España! ¡Cataluña! o ¡Japón! (y la última referencia no es broma... aún los japoneses no se han hecho autocrítica de como trataron a los países asiáticos que cayeron bajo su dominio durante la 2GM). 

Así... es jugar sucio. Me recuerdan esas discusiones de pareja dónde uno argumenta y el otro le responde: "¡Tú, tú, tú NUNCA me quisiste!"

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