Entradas desordenadas:

Facebook no facilita la posibilidad de rescatar entradas antiguas con comodidad, así que el desorden cronológico con que se suceden en este blog se debe a ello. Sólo con tiempo y paciencia se puede ir cada vez más atrás localizando reflexiones y pensamientos dignos de ser recuperados; la búsqueda resulta muy cansadora. Este blog hace una selección de la participación de Brigantinus desde su inicio.

jueves, 24 de marzo de 2016

Nacionalismo "democrático"

28.10.2012

Se me dirá que todos los países tienen nacionalistas, desde los ingleses hasta los japoneses y desde los noruegos hasta los esquimales. Y que por cierto hay un montón de minorías "nacionalistas" en todos los países, o en casi todos (como los Kurdos en Turquía). 

Pero todo ello es un fenómeno de reciente, post XVIII, en tanto el Estado Moderno fue reemplazando progresivamente a las Casas Reales. Y es esta evolución histórica la que ha creado al Estado, a sus ciudadanos... y a sus nacionalistas; y por rebote a los nacionalistas que se quedaron sin él; y que quieren ser "iguales" que los otros. 

No obstante el Estado moderno está en crisis, y sólo son verdaderamente reales  los Estados (con su cuota de soberanía indiscutible) de las grandes potencias; los otros son "de mentirijillas" lo cual no quita, para nada, que tengan un nacionalismo muy fuerte y pujante ... como se puede apreciar por doquier. 

El desafío catalán, o escocés, o flamenco, o de cualquier otra parte del mundo, es un movimiento anacrónico, sin dejar de ser contemporáneo;  fundado en la ilusión de que que España, Italia, o Rumanía, son verdaderos Estados aunque en realidad mueven menos dinero, poder y capacidad de decisión que las grandes multinacionales. 

Una ilusión alimenta a otra ilusión, y nuestras emociones alimentan un nacionalismo virtual, literario, histórico y en última instancia tan sustancial como una pompa de jabón. Esto más que una ideología política se parece a una religión laica (en tanto su Dios, está en los cielos, y es tan inasible como la “nación” con que nos identificamos).

—-

Se me dirá que hay nacionalismos "democráticos" y yo pienso que casi todos lo son, mientras no pueden hacer otra cosa. Una cosa, y lo ratifico a diario, es "ser nacionalista” como individuo y otra muy diferente es el nacionalismo en el poder, como grupo político. Cuanto más nacionalismo con poder más autoritarismo, más propaganda masiva, más lavado de cerebro en los medios que se controlan, más educación regimentada, más presión contra los que no creen en la mística nacional, porque se necesita todo eso para mantener viva la ilusión de que “hay algo” después de todo. 

En cierta forma pasa como con las religiones; son todas muy respetables, pero ¡ay! cuando alcanzan el poder real. El cristianismo lo demostró en el siglo IV; El imperio con Constantino se hizo “cristiano” y se acabó el cristianismo de las catacumbas para surgir la Iglesia de los palacios.

Hay en el nacionalismo, un deseo ímplícito y subyacente de poder omnímodo que surge de su propio origen;  si se mantiene dentro de límites razonables no es por voluntad propia sino porque el medio hostil y competitivo no le deja ir más lejos. 

—-
Coincido contigo José que los nacionalismos son terroríficos ("han acabado con las manos manchadas de sangre"); y los que no, es simplemente porque no han tenido suficiente curso histórico para crecer y manifestar todas sus posibilidades. Cualquier nacionalismo, sea francés, español o catalán o gallego, o argentino, norteamericano o japonés. 

Una cosa es amar el lugar dónde uno nació o donde uno vive toda la vida (o gran parte de ella) y otra cosa es convertir ese amor en una "ideología" que hace prevalecer el poder y reparte los privilegios en exclusiva hacia la capa de la población que tiene en común, sobre todo, ser "nacionalista". Una cosa es amar a nuestra madre, y otra es ser “mamaísta”.

Todas las ideologías son peligrosas si se las deja a su aire; pero el nacionalismo es la más peligrosa de todas porque no necesita absolutamente nada para prosperar nada más que el deseo de ser superior por el mero hecho de estar en esa tierra un poco antes que el recién llegado. 

—-


No hay comentarios:

Publicar un comentario