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Facebook no facilita la posibilidad de rescatar entradas antiguas con comodidad, así que el desorden cronológico con que se suceden en este blog se debe a ello. Sólo con tiempo y paciencia se puede ir cada vez más atrás localizando reflexiones y pensamientos dignos de ser recuperados; la búsqueda resulta muy cansadora. Este blog hace una selección de la participación de Brigantinus desde su inicio.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Tipos de democracia

3-mayo-2017

Karl Schmitt es un autor que debemos conocer, aunque no necesariamente compartir sus ideas. Por ejemplo su crítica a la "representación", pilar de nuestra democracia que justamente se denomina "democracia representativa" resulta muy estimulante.

Él opina que donde hay más representación hay menos democracia, por lo que una democracia representativa sería un término contradictorio en sí mismo. Obviamente si nos inclinamos por esta tesis entonces lo que cuadra es aplaudir la "democracia directa" o asamblearia, en la que la gente vota a mano alzada sin delegar en ningún representante.

Yo pienso que es mucho más democrática esta última, pero también en la práctica da lugar a una perversión muy común: las asambleas pueden ser dominadas por pequeños grupos disciplinados capaces de imponer sus opiniones. Algo que se puede observar si uno ha frecuentado muchas "asambleas". El problema surge de la heterogeneidad de cualquier asamblea donde muchos saben poco y algunos saben demasiado. La posibilidad de ser influenciado in situ, mal informado, sugestionado o simplemente presionado... es muy alta.

Pero la democracia representativa no está libre de estos males y además tiene otros propios, como que entre elección y elección los representantes suelen hacer lo que quieren sin tener en cuenta a sus representados. Sin hablar de las posibilidades de corrupción que, obviamente, no pueden darse en una democracia directa.

Ah! me olvidaba de otra debilidad de esta clase de democracia, la directa: que la gente no quiere, habitualmente, estar al tanto permanentemente de las cuestiones políticas, sólo una minoría soporta esto o lo vive con agrado; así que volvemos a asambleas con mucha gente poco informada y sin zorra idea de lo que en realidad se está discutiendo.

¿Hay alguna solución razonable? En principio lo más práctico, si bien lejos del ideal, es la democracia representativa. Si bien ésta debería estar limitada por diversas reglas para disminuir sus particular forma de pudrirse, como ser: rotación de los representantes (que no sean siempre los mismos), tiempos no demasiado largos (para evitar el fenómeno de "profesionalización"), y una gran transparencia en lo que hacen, como se mueven y cómo gastan el dinero los representantes.

Puede haber más limitaciones, pero ya con éstas serían suficientes para evitar los males más evidentes de la democracia representativa.

Ver
http://www.elmanifiesto.com/articulos.asp?idarticulo=5597

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