Entradas desordenadas:

Facebook no facilita la posibilidad de rescatar entradas antiguas con comodidad, así que el desorden cronológico con que se suceden en este blog se debe a ello. Sólo con tiempo y paciencia se puede ir cada vez más atrás localizando reflexiones y pensamientos dignos de ser recuperados; la búsqueda resulta muy cansadora. Este blog hace una selección de la participación de Brigantinus desde su inicio.

jueves, 19 de enero de 2017

Una nueva manera de atacar

Publicado el 19-enero-2017

La respuesta habitual de los independentistas catalanes a la acción de la justicia me sonaba conocida... pero no podía localizar que me recordaba. Estas cosas a mi me suceden a menudo, ya que cuando uno vive mucho tiempo al final las novedades, las verdaderas novedades, escasean más que los políticos veraces. Y da la casualidad que releyendo viejos libros me encuentro con éste de Umberto Eco, que fue, probablemente, dónde me enteré por primera vez del fenómeno que ahora ya es común por nuestros lares. 

Se trata de "A paso de cangrejo", un libro de Debate, 2007, donde se recopilan artículos de este autor publicados en los diarios entre el 2000 y el 2006.

En el artículo "Contra Custodes" (pág. 197) publicado en L'espresso, agosto de 2002, Eco se burla de la nueva moda en Italia. Escribe que "Antes" si algún guardia detenía a un acusado, éste tenía tres alternativas: "La primera: confesaba su culpa y pagaba. La segunda: intentaba justificarse probando ante el guardián que no tenía ninguna culpa. La tercera: si era un imbécil, levantaba la voz y decía: '¡Usted no sabe con quién está hablando!’ “. Pero resulta que en la península con forma de bota había aparecido otra, una verdadera novedad, que vendría a ser la cuarta respuesta posible del acusado: "¿Usted no sabe quién es usted!”-

Esta respuesta, que dejaba estupefacta a la autoridad, ponía en duda la legitimidad de ésta, en tanto resultaba acusada de servir intereses políticos oscuros, o incluso ser un instrumento del terrorismo interno o externo. Eco razona: "En resumen, hoy día el primer recurso del acusado no es probar su inocencia y preguntar respetuosamente en qué pruebas se basa la acusación, sino empapelar al guardián, ya sea un guardia urbano o el presidente del Tribunal de Casación".
¿Verdad que a los españoles esto ya nos suena habitual? Pues el invento es italiano, y nosotros solo somos unos copiones de segunda mano.

Eco, y recomiendo que saquéis este libro de cualquier biblioteca, aconseja con vena humorística, sancionar una nueva ley revolucionaria para dar forma jurídica a esta nueva costumbre: "...el ciudadano ha de tener derecho, como primer paso, a deslegitimar no solo al que le acusa, sino también al que le investiga”.


¡Todo está inventado! uno tiene ganas de decir... si no fuera un tópico más.

No hay comentarios:

Publicar un comentario