16 de enero de 2016
Los nazis eran cultos, escuchaban buena música y amaban a los clásicos (de ahí la consideración de "arte degenerado" para los que rompían con las pautas de siglos de arte). Como bien dice Rosa Sala, ser culto no es ninguna garantía, al igual que su contrario. Más aún, no hay garantía de nada; ni basta con ser cristiano ("Matadlos a todos, Dios reconocerá a los suyos") ni con ser culto, ni amar a los perros (Hitler sentía pasión por el suyo), ni ser vegetariano (idem), ni bañarse desnudo en la playa, ni amar el diálogo, ni nada de nada. No hay garantías apelando a reglas generales. Solo el análisis de caso por caso y circunstancia por circunstancia. Un trabajo tedioso para quienes quieren soluciones rápidas y juicios lapidarios.
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